Al estar prohibida y perseguida la prostitución en el Principado de Andorra, lo que ocurre es que putas hay, por supuesto, pero de una manera absolutamente clandestina, muy mal para ellas que quedan desvalidas, pero es que no tienen otra, para ellos ningún problema pues aparte que las encuentran si quieren, también se desplazan incluso desde Barcelona y apenas a 20 km de la capital de Andorra se encuentran todos los putiferios que quieras, justo en La Seu d' Urgell de Lleida, por lo tanto la moraleja es que mantenerlo prohibido es completamente absurdo.




Burdel Venus en La Seu d' Urgell, Lleida