Buenas... Compás del foro.
A pesar que uno ya peina canas y con una trayectoria larga en los mundos de las Odaliscas, me faltaba de conocer una casa como Marabú masajes Madrid; con el agravante además que me queda a "Dos cuadras" de mi lugar de trabajo.
Por fuera parece un búnker inexpugnable y tras escribir al WhatsApp decido acercarme una mediodía..
Una vez accedo dentro me conducen a una salita y comienza la presentación de las masajistas...
Me llama la atención sobre todo lo arregladas que aparecen con su maquillaje sin excesos y los selectos aromas que desprenden...
Los que habéis pasado por este trance sabéis que dentro de un nivel muy notable en todas los pequeños detalles deciden muchas veces la elección... Valoro mucho la empatía que se traslada en el primer encuentro... y me gusta escucharlas hablar... por qué la voz es una herramienta de seducción que con el paso de los años voy valorando más...
A mitad de la presentación aproximadamente entro una señorita a la que llaman Rosa que aparte de ser un pibón (en eso casi igual que las anteriores...) pero con un brillo en la mirada que me cautivó de veras -no hacía mucho había visionado el último filme de A. Amenabar-.
Me dio dos besos y tras una pregunta trampa, supo ella salir del apuro con desenvoltura... y me apeteció conocerla algo más en los siguientes sesenta minutos...
Tras acompañarme la encargada a una habitación del segundo piso, pude ver a los pies de la cama un diván de color negro alargado y acolchado que enseguida me trajo a la memoria la famosa escena de Don Juan y doña Inés de Ulloa que se suele representar en estas fechas; decir que soy más de Don Luis Mejía que del Tenorio, y más de los Santos que de Halloween...
Cuando me estaba poniendo cómodo llamaron a la puerta y a la que dije "avanti" apareció Rosa con un aire de femme fatales y una copa de Ron Cola que es de las mejores que me han servido en los últimos tiempos.
Empezamos a intercambiar frases y me felicité por la elección. Decir que es guapa y escultural sería hacer un reduccionismo de otras cualidades que atesora... Soy castellano de pura cepa y el acento der su.. siempre me ha parecido mágico... tras ducharse ella, y sin decirle nada volvió a subirse en unas preciosas sandalias de tacón doradas de al menos once cms... y reconozco que ya me tenia a sus pies...
El primer acercamiento fue sensual y comenzamos a acariciarnos juntando nuestros la. y enseguida me di cuenta que no era una mujer de ósculos muy profundos... Comencé a bajar recorriendo sus turgentes pe. con mi len... y cuando llegué a su s. perfectamente de. como toda ella, entendí que era el momento de aplicarse en ese lugar, como si no hubiera un mañana. Lo que ocurrió a partir de ahí creo que es algo más privado pero hacia tiempo que no sentía una "venida" tan de verdad en una masajista incluso con convulsiones. Ella también se aplicó con mi cuerpo y la música de mi querido algecireño Paco de Lucía también sonó en la habitación y nos transportó a esa mueble negro que antes cité...
Destaco también su pelo ondulado y su estilo natural nada impostado... y cómo me explicó que quería que la complaciera... A sus órdenes pensé... pero no fue ningún imperativo por su parte sino una sutil insinuación...
Brutal de verdad la química que hubo y lo bien que creo lo pasamos los Dos... Me trajo olores y aromas de las costas andaluzas y las marismas de Doñana y Caíz... uno que ha viajado en esta vida... También reparé en que desprendía unos rasgos exóticos de los cual escribiré en días posteriores para no hacer un Plagio del Quijote... como el de Avellaneda...
Salud y a darle lo que se pueda... compañeros.