Veamos, en una casa siempre te va a contestar alguien, aunque a veces sea un hombre haciéndose pasar por una chica o por la encargada, eso deberías saberlo ya. Por otro lado, hay mujeres que deben interrumpir su trabajo por motivos muy personales: familia, hijos, imprevistos o incluso situaciones delicadas. En esos casos, muchas veces no hay tiempo para dejar un mensaje ni pensar en los clientes, solo en resolver el problema.
Cuando vuelven, ¿qué pueden decir? ¿Que las descubrió su pareja? ¿Que tuvieron que desaparecer por un asunto familiar grave? A veces, el silencio es la única manera de proteger su intimidad.
En mi caso, siempre aviso si me voy de vacaciones o si voy a estar ausente, pero también quiero romper una lanza a favor de compañeras que no tienen la misma suerte o estabilidad. No todo el mundo puede planificar sus pausas con calma.
Por eso, más que exigir explicaciones, habría que entender que las independientes somos personas, no máquinas ni objetos a disposición. Trabajamos sin respaldo, sin seguridad, y muchas soportan presiones o situaciones que ni te imaginas. Las casas pueden parecer más “responsables”, pero muchas veces lo que ocurre detrás es que se obliga a las chicas a trabajar incluso cuando no están en condiciones.
Lo más injusto de tu comentario es que parece que culpas a las independientes por intentar tener control sobre su propia vida. Este foro precisamente existe para que podamos tener voz y autonomía. Si una compañera decide desaparecer o retirarse, está en su derecho. Y si vuelve, también. Al final, cada una hace lo que puede con las cartas que le tocan.
