Hablando con sinceridad, no me gusta nada de nada la práctica de la marcha atrás, claro que la he practicado como casi todos los hombres del mundo mundial, pero no me gusta. Muchísimas veces me deja frustrado, aun así lo hago, aunque me produce ansiedad, y me falla muchas veces pues la marcha atrás no siempre funciona, puedes correrte fuera sin querer y joderla. No se disfruta igual que dejándote ir, entregando lo más preciado del hombre cuando llega el momento sin más vueltas que darle. El confiar en hacer la marcha atrás para luego seguir es muy bonito decirlo, pero se tiene que tener un control tremendo, y no lo pasas bien, puede haber alguna excepción, pero no se pasa bien, solo se hace o por tratar de alargar el placer de la pareja o por tratar de demostrar lo hombrecito que es uno.