Anita, un valor seguro, de lo mejorcito
Nombre de la Chica: Ana.
Nacionalidad: Nicaragua.
Edad: Me dijo que 21 años, para mí aparenta incluso menos porque tiene cara de muy jovencita.
Dirección: Plaza de España.
Teléfono de Contacto: 604122052.
Dirección de la URL:
Tarifas Aplicadas: 60 € 1/2 hora, 80 € 45 minutos y 100 € 1 hora.
Fecha: Reciente.
Estado de las Instalaciones: Bien, limpias, dispone de una camilla de masajes en la habitación además de la cama. El baño está fuera de la habitación.
Higiene: Excelente, sabe y huele muy bien, se duchó conmigo a pesar de que me dijo que ya se había duchado.
Cara: A mí me pareció muy guapa, con carita muy dulce, voz muy melosa que te envuelve, pero esto es un tema muy muy personal.
Pelo: Castaño.
Cuerpo: Delgada pero no excesivamente delgada, curvas en su sitio y bien puestas.
Pecho: Tamaño bueno, ni grande ni pequeño, crece bastante cuando se excita y los pezones lo mejor, muy apetecibles, puntiagudos, apetece chupar y chupar sin dejarlos
Culo: Junto con los pezones, la cara y su coñito, lo mejor, redondito y perfecto.
Piercings y tattoos: Un piercing en el ombligo.
Defectos corporales: Ninguno, agradable de trato, dulce y cercana.
Actitud: Muy buena
Ósculos: Sí, con len. Al principio normales, cuando se excita más intensos y profundos.
Fuma: No creo.
Masaje francés: Muy bueno, la verdad, es que para mí de los mejorcitos, lo hace con muchas ganas, sin ayudarse de las manos y degustando con la len.
Masaje completo tradicional: Se deja llevar y aguanta que la des pero bien, cuando se pone a cuatro se mueve tan bien que a los 2 minutos me voy.
Masaje griego: No hace, pero tampoco se lo pedí.
Lo mejor: Su actitud, su culo y su coño apretadito y delicioso, creo que disfruta del s.
Lo peor: Para mí nada, no podría encontrarle ninguno.
Repetir: Por supuesto, la semana que viene repetiré.
Recomendable: Si te gustan tipo teen, que disfrute des s. y de los ósculos y generosa actitud, pues es tu chica.
Valoración global de la experiencia: 9,9 por no darle un 10, que lo dejaré para que se lo gane en el próximo encuentro.
Estaba un día leyendo y navegando, y por pura casualidad me encontré con su hilo de experiencias, el cual empecé a leer y cada vez me iba animando más y más, porque todo lo que leía me agradaba y me gustaba, así que cuando tuve un hueco le escribí por whatsapp y me contestó amablemente, le dije que iría a verla en cuanto tuviera un hueco.
Quedé con ella por whatsapp, lo que es bastante fácil, porque responde enseguida, y después de preguntarle sobre algunos temas, cerré una cita con ella para el día siguiente. Una hora antes de la cita, volví a contactar con ella por whatsapp y cerramos la cita. Llegué a su apartamento, situado en una conocido edificio de Plaza de España, y como había llegado con un poco de tiempo, le aviso que ya estoy por la zona e inmediatamente me contesta diciéndome que le dé un par de minutos y que suba, me indica el piso y el apartamento y subo, llamé al timbre y me abre detrás de la puerta, y cuando la veo me llevo la primera sorpresa, es guapa, guapísima, preciosa diría yo, aunque ya sé que esto de la belleza es muy subjetivo, pero yo doy mi opinión. Paso, me da un beso suave y dulce en los labios, me toma de la mano para que la siga, llevaba puesto un vestidito azul con minifada que hacía resaltar su redondo culito y sus curvas bien formadas.
Me invita a pasar a la habitación y me pregunta que cuánto tiempo me voy a quedar, y le digo que si con 45 minutos será capaz de acabar conmigo, se ríe y le pago 80 € y que si nos pasamos de tiempo, le daría los otros 20 € para completar los 100 € de la hora completa…
Allí le digo lo guapísima que es y le indico que me gustaría ducharme, me pregunta si quiero que se duche conmigo que aunque ya se había duchado que no le importaba, se despoja del vestidito, liberando ese cuerpo precioso que tiene, con esos pezones que nada más quitarse el vestido, ya se pusieron mirando al cielo, y ahí ya no pude evitar darle besitos y lam. intensamente, continuando con ósculos profundos y dulces.
Vamos a la ducha y en la ducha continuamos con los ósculos dulces, con len., profundos, deliciosos, mientras se agarra a mi amigo y lo va frotando con jabón, cosa que a mí me puso súpercachondo, salimos de la ducha y nos secamos mutuamente con la toalla y volvimos al cuarto, allí se despojó de la toalla y comencé otra vez a b. con pasión como si fuera una novia, continué b. por el cuello, las orejas, los hombros, hasta llegar a sus pecho pasando de uno a otro, comiéndome esos pez. ricos y duritos que me encantaba, ella echaba la cabeza para atrás y soltaba algún gemidito de satisfacción que le agradecía enormemente.
Se deja hacer, así que la siento en la cama y continúo b. por todo el cuerpo, quería saborear ese cuerpecito tan dulce y apetecible, le tumbo despacito en la cama y empiezo a recorrerla con mi b. todo su cuerpo, desde las orejas, cuello, hombros, pechos una y otra vez, alternándolo con b. en la bo., y empiezo a bajar poco a poco por su tripita muy muy suave, hasta llegar a su co., apretadito y cerrado, empiezo a b. por toda la zona de alrededor, mientras ella suelta algún pequeño gemido, poco a poco voy explorando con mi lengua todo aquel manjar, mirándola de vez en cuando para ver sus reacciones y tengo la sensación que le gusta, por los pequeños quejiditos que va soltando, empiezo a explorar con los dedos su va. y noto que está mojada, por lo que intuyo que no vamos por mal camino, continúo con mi le. por un buen rato y noto cómo va acoplando sus piernas a mi cuello y mi espalda, haciéndose los gemidos cada vez más y más prolongados conforme voy metiendo mis dedos y mi lengua, aumentando la intensidad hasta que después de un rato sintiendo moverse sus caderas y su pelvis, noto sus espasmos y cómo aprieta sus piernas contra mi cabeza para que parara por lo que intuí que había llegado al org., que no sé si de verdad llegó, pero si ere fingido, lo hizo muy bien...
Volví a subir besándola por su cuerpo, volviéndome a detener en esos pezones que estaban duros como piedras y llegando de nuevo a su boca que me recibió con pasión, así estuvimos besándonos un rato, disfrutando de su lengua que movía con pasión, hasta que me dice “ahora me toca a mí”, me tumba en la cama y empieza a hacerme lo mismo que yo le había hecho a ella, be. por todo el cuerpo, hasta llegar a mi amigo, el cual estaba a punto de explotar, lo be. por arriba, por abajo, succionaba a los gemelos y los lamía sujetando a mi amigo con la otra mano, be. todo mi soldadito, lo lamía con la len. y empezó a metérselo poco a poco en la bo., jugando con él, moviendo la len. de arriba hacia abajo y alternándolo con chu. y succiones, al principio despacio, sin ayudarse de las manos con dulzura, subiendo poco a poco el ritmo succiona, juega con la len., marca el ritmo de acuerdo a tu excitación y en un momento determinado, le tengo que decir que pare para no cor. enseguida, le invito a darse la vuelta, para seguir con un 69 riquísimo, mientras ella vuelve a empezar de nuevo a recorrer a mi amigo y sus gemelos con be. y lametones, mientras disfrutó de su rico co. que seguía igual de mojado.
En esa posición estuvimos un buen rato hasta que entre gemidos mutuos tuve que decirle que parara otra vez, entonces se da la vuelta me pregunta si quiero que fo. un ratito a lo que le digo que estoy deseando, abre guantes y me lo enfunda con delicadeza, la ayudo a meterlo bien y entonces se tumba en la cama y me indica con un gesto que me acerque, se la voy introduciendo despacito, deleitándome viendo cómo poco a poco va entrando mi amigo en su cueva y empezamos con un misionero delicioso, combinado con ósculos, chu. de pecho, ósculos en el cuello, creo que disfrutaba, por sus complacientes gemidos, aunque eso nunca llegaremos a saberlo aunque en la conversación posterior, ella me confesó que le gustaba su trabajo y que disfrutaba mucho con el s...
Delicia, disfruto viendo su carita de ángel y cómo sus te. se bambolean a cada acometida. Después de un rato, cambiamos de posición y le digo que me encanta a cuatro patas, ella acceda amablemente, y entre risas volvemos a colocarnos y ante la maravillosa vista de su cu., no tardo en terminar como un bendito, no pude aguantar más.
Me ofrece toallitas para limpiarme, y empezamos a hablar y a conversar, la verdad es que es súpercomplaciente, no pierde la sonrisa ni un solo momento y está siempre pendiente de que te sientas a gusto. De conversación fácil y agradable, creo que es un valor a tener en cuenta...
Fin de la función y a casa con una gran sonrisa y la promesa de que volveré a verla en cuanto mi economía me lo permita para probar muchas cosas que se nos han quedado en el tintero, como ese maravilloso masaje francés natural con minuto de oro y alguna que otra posturita que no nos dio tiempo a probar porque no pude aguantar suficiente…
Esta chica merece que la cuiden porque es un valor seguro, atenta, amable, sonriente, pendiente de que te sientas siempre a gusto a su lado.