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Hace unos años estuve con una escort muy atractiva, 28 años reales, guapísima y con un físico espectacular, para mojar pan. Me cobró 160 €/h, y por cómo estaba, lo valía. Luego subió a 200€/h.
Pero con los años me he fijado en algo que me llama mucho la atención: muchas escorts, en vez de bajar sus tarifas cuando pierden frescura, las suben.
A ver, biológicamente hablando, la edad fértil óptima de la mujer se sitúa entre los 18 y los 25 años. No es una opinión, es simple fisiología:
A partir de los 30 años, la reserva ovárica empieza a caer de forma significativa.
Entre los 35 y 40, la probabilidad de embarazo natural baja en torno al 25–50 % dependiendo del caso.
Y a partir de los 40, la fertilidad se reduce drásticamente por el envejecimiento de los ovocitos.
Esto no tiene nada que ver con misoginia ni con preferencias personales: el cuerpo femenino tiene sus ritmos naturales, igual que el masculino pierde testosterona con la edad. En términos de juventud y atractivo biológico, a los 20 años una mujer está en el pico absoluto de su energía, su piel, su fertilidad y su respuesta hormonal lo que se nota mucho a nivel sexual y físico. Por eso siempre ha existido esa percepción universal de “prime femenino”.
La escort con la que estuve me contó que durante su veintena trabajaba en pisos mucho más cutres que ahora (Madrid centro) de 100–120 y que hasta hace 4 días (con 27 años) cobraba 150 €/h. Yo flipé porque quien la pillara con 20 debía flipar, porque cuando me enseñó fotos de aquella época, estaba de portada, menuda cara perfecta de chica jóven, increíble. A los 28 aún se conservaba genial, pero ya no era lo mismo aunque aún era bastante jovencilla, ya en breve no cumpliría en la veintena.
Le perdí la pista unos años, y a los 32 volvió a aparecer. Seguía bonita, pero su cara y su cuerpo empezaban a delatar los años. Nada raro, lo normal. Pero claro, ya pagar lo mismo… no lo veo.
Y ahora, con 35 años, la veo anunciada a 250 €/h, y me he quedado loco. Entiendo la inflación, pero es que la tendencia general va en esa línea: mujeres de 40 o incluso 50 años cobrando 300–400 €/h. Y lo más curioso: hay clientes que lo pagan encantados.
Si miras webs de escorts en Madrid o Barcelona, verás el mismo patrón. Mujeres ya maduras, con botox, rellenos y cirugías, a tarifas que superan con creces las de chicas de 22 recién llegadas. Y no estoy diciendo que no haya milfs que sean un espectáculo en la cama, pero desde el punto de vista de oferta y demanda biológica y estética, es un contrasentido.
La belleza femenina, en casi todas las culturas y en el mercado sexual en general, está asociada a juventud, piel firme, energía y lozanía, igual que la deseabilidad masculina se asocia a estatus, éxito y experiencia. Una mujer jóven se da cuenta rápido que en esta sociedad tiene mucho poder, al estilo de un hombre millonario, todos quieren con ella, está en altísima demanda a esa edad y deben aprovechar sus mejores años para conseguir a la mejor pareja posible incluso que es donde más posibilidades tienen por tan alta demanda masculina tras ella.
Aun así, me sigue pareciendo curioso. En un mercado que, por puro instinto, valora la juventud femenina, que una mujer suba el precio a medida que se aleja de su “prime” me resulta… paradójico.
¿Qué opináis vosotros? Entiendo hay clientes de 50-60-70 que una de 40 es un pibón pero aún así.
Pero con los años me he fijado en algo que me llama mucho la atención: muchas escorts, en vez de bajar sus tarifas cuando pierden frescura, las suben.
A ver, biológicamente hablando, la edad fértil óptima de la mujer se sitúa entre los 18 y los 25 años. No es una opinión, es simple fisiología:
A partir de los 30 años, la reserva ovárica empieza a caer de forma significativa.
Entre los 35 y 40, la probabilidad de embarazo natural baja en torno al 25–50 % dependiendo del caso.
Y a partir de los 40, la fertilidad se reduce drásticamente por el envejecimiento de los ovocitos.
Esto no tiene nada que ver con misoginia ni con preferencias personales: el cuerpo femenino tiene sus ritmos naturales, igual que el masculino pierde testosterona con la edad. En términos de juventud y atractivo biológico, a los 20 años una mujer está en el pico absoluto de su energía, su piel, su fertilidad y su respuesta hormonal lo que se nota mucho a nivel sexual y físico. Por eso siempre ha existido esa percepción universal de “prime femenino”.
La escort con la que estuve me contó que durante su veintena trabajaba en pisos mucho más cutres que ahora (Madrid centro) de 100–120 y que hasta hace 4 días (con 27 años) cobraba 150 €/h. Yo flipé porque quien la pillara con 20 debía flipar, porque cuando me enseñó fotos de aquella época, estaba de portada, menuda cara perfecta de chica jóven, increíble. A los 28 aún se conservaba genial, pero ya no era lo mismo aunque aún era bastante jovencilla, ya en breve no cumpliría en la veintena.
Le perdí la pista unos años, y a los 32 volvió a aparecer. Seguía bonita, pero su cara y su cuerpo empezaban a delatar los años. Nada raro, lo normal. Pero claro, ya pagar lo mismo… no lo veo.
Y ahora, con 35 años, la veo anunciada a 250 €/h, y me he quedado loco. Entiendo la inflación, pero es que la tendencia general va en esa línea: mujeres de 40 o incluso 50 años cobrando 300–400 €/h. Y lo más curioso: hay clientes que lo pagan encantados.
Si miras webs de escorts en Madrid o Barcelona, verás el mismo patrón. Mujeres ya maduras, con botox, rellenos y cirugías, a tarifas que superan con creces las de chicas de 22 recién llegadas. Y no estoy diciendo que no haya milfs que sean un espectáculo en la cama, pero desde el punto de vista de oferta y demanda biológica y estética, es un contrasentido.
La belleza femenina, en casi todas las culturas y en el mercado sexual en general, está asociada a juventud, piel firme, energía y lozanía, igual que la deseabilidad masculina se asocia a estatus, éxito y experiencia. Una mujer jóven se da cuenta rápido que en esta sociedad tiene mucho poder, al estilo de un hombre millonario, todos quieren con ella, está en altísima demanda a esa edad y deben aprovechar sus mejores años para conseguir a la mejor pareja posible incluso que es donde más posibilidades tienen por tan alta demanda masculina tras ella.
Aun así, me sigue pareciendo curioso. En un mercado que, por puro instinto, valora la juventud femenina, que una mujer suba el precio a medida que se aleja de su “prime” me resulta… paradójico.
¿Qué opináis vosotros? Entiendo hay clientes de 50-60-70 que una de 40 es un pibón pero aún así.
