Foro de contactos EsasChicas, modelos, azafatas, masajistas

¡Registra una cuenta gratuita hoy para hacerte miembro! Una vez que hayas iniciado sesión, podrás participar en este sitio agregando tus propios temas y publicaciones, ¡así como conectarte con otros miembros

Experiencia 💥Orgásmica💦 al Volante🚗

Esaschicas Premium

SweetDominique

Usuario Activo
Desde
12 Mar 2025
Mensajes
24
Puntuación de reacción
33
Esto ocurrió una tarde de domingo. Veníamos mi amiga milf y yo de hacer una orgía privada con seis tíos y un voyeur. Cogimos elcoche de mi amiga para que me llevara a casa. Eran unos quinceminutos supuestamente. Quince minutos que se volvieron muy calientes.


Estábamos comentando las mejores jugadas de la fiesta...


-Joder, tía. ¡Somos la puta caña! ¡Choca! – levanta su manoderecha y busca la mía para golpear nuestras palmas a riesgo dedarnos una buena hostia con el coche.


-Ja ja ja. Es que estoy fatal. Menudo morbazo. ¿Te acuerdascuando me puse desnuda en la cama sentada sobre tí como si teestuviera follando y te estaba masajeando las tetitas? Y los tíoscon las pollas más duras que un cerrojo.


-Ya ves, tía. Y el viejo ese, el Manolo, qué puto asco. Que mequería meter la lengua dentro del oído. ¡Qué puto asco, deverdad!


-Hostia sí. Ojalá no venga el puto viejo pesado. Que ya me lo heencontrado dos veces. Y da un asco...


Prosigo.


-Y cuando estabas echada ahí toda abierta con las piernas dobladas y el pelito suelto gimiendo como una perra y mirando con cara de zorra al tío que te estaba follando... madre mía. - le recuerdo mientras me muerdo el labio inferior y cierro los ojos por un momento para volver a recordar esos momentos.


-La verdad es que ha estado de puta madre. Pero de puta madre. -Confirma explayándose hacia atrás en el respaldo y sujetando elvolante con seguridad.


Volteo la cabeza hacia mi derecha pensativa. Me gusta ver a loscoches pasar e intentar adivinar cómo son las vidas de los que vandentro.


De repente veo un camión y se me ocurre una perversa y retorcidaidea, digna de una mente muy depravada y traviesa.


-Tía, ¡mira, un camión! ¿Me dejas que te toque la teta cuandopase para que se ponga cachondo?¡A ver qué cara pone! Verás quépuntazo.


-Venga va – se anima.


Es entonces cuando mi mano izquierda busca su pecho derecho y unavez encontrado, comienza a masajearlo como se debe. Con firmeza peroa la vez con suavidad. La mirada del tío se cruza con la de mi manoen su teta. Su expresión pasa de aburrida y neutra, de ensimismadaen el ir y venir de coches a la de alguien que no sale de su asombro.


-¡Joder, mira! ¡Está mirando! - le informo.


-Jajaja, qué bueno tía.


-¿Sigo? ¡Mira! ¡Ahora a ese coche! Ese viejo amargado con su mujer. Seguro que le alegramos la noche.


-Venga, va, jajaja – me sigue el juego.


En cuanto se nos aproxima el coche donde va el viejo amargado con su mujer también amargada, vuelvo a mis maniobras tetiles y el viejo se nos queda mirando, apartando la mirada por momentos para no darse una hostia con el coche de adelante pero sin querer perder su objetivo.


-Hostia, jajaja. ¡Puto viejo! Jajaja ¡me meo entera!


-Estás fatal jajaja. Eres la puta caña.- me recuerda.


Acto seguido pasa otro. Esta vez un chaval de unos treinta ytantos, con el pelo un poco largo y algo desaliñado, en un Polo rojobastante desgastado, con pinta de tener un trabajo aburrido y vivirsolo.


-¡Mira este! Voy – aviso.


Remonto la maniobra de nuevo. Lo mismo, el tío no para de mirar.


-¡Ay que no te he contado! ¡Me pasó con dos tíos que pormirarme se dieron una hostia con el coche! ¡Y el segundo me dio unapena..! lo que pasa que no podía parar y no pude ayudarlo.


-No me extraña hija, si es que contigo me distraigo hasta yo,jaja. Das un morbazo que no es de este mundo. - le confieso.


Pero el tío permanece bastante tiempo aguantando a nuestro nively empeñándome con mis maniobras oigo unos gemiditos que me hacengirarme hacia ella estrepitosamente.


-Joder, tía. No sé qué me estás haciendo pero me pone mucho,la verdad.


-¡Pues qué voy a hacer! Lo que pasa es que yo tengo muchasensibilidad y además siendo mujer, se me da mejor tocar.


-Joder, pues sigue que me está gustando. Joder, ojalá muchostíos tocaran como tú.


Llegamos a la altura de un semáforo en rojo. Y cuando me da pormirar veo a mi amiga la milf desabrochándose el sujetador, tirándolorápido al asiento trasero del coche y dejando los pechos queenvuelven su camisa entre abierta bien libres.


-Ala, a tomar por culo. Así tía. Tócame así mejor.


-Ummm. Qué tetitas más ricas. Y los pezones se te notan bienduritos. - le contesto con tono picantón.


Reanudamos la marcha, y aunque mi mano empieza a cansarse, pornada del mundo estoy dispuesta a dejar de dar tan inmenso placer atan morbosa zorra.


Me da por mirarla y está medio gimiendo con los ojos entreabiertos para no perder la concentración en la conducción.



-Tía. ¡No sé qué me pasa pero me estoy mojando mucho!¡Esto me está poniendo muy cachonda!

-Ummm muy cachonda. Qué zorrita.

La observo detenidamente y busca la cremallera de su pantalón con la mano que tiene libre y tras unos intentos fallidos logra desabrochar el botón y la cremallera de su pantalón. Un tanguita negro de lencería de encaje asoma cuando se lo baja un poquito.

-¿Meterías la mano?

-¿En serio? Si yo pensé que no querías.

-Venga joder, que estoy muy cachonda.

-Oye que si quieres, lo que tu me pidas eh. Ummm qué morbo joder. Qué pedazo de zorra estás hecha.

Mi manita pequeña intenta adentrarse por debajo de su tanguita de encaje y cuando mis dedos se topan con su clítoris húmedo e hinchado aplico los movimientos que hago en mí cuando me masturbo en la habitación de mi casa a escondidas de mis padres. Arriba y abajo, arriba y abajo. Suavemente pero con pasión. Observo minuciosamente los gestos de su cara y su cuerpo para comprobar si realmente estoy ejecutando bien mis movimientos.

Su cuerpo se convierte en un volcán que no deja de expulsar lava femenina en mis dedos. Está super mojada. Casi tanto que va a tener que lavar luego el asiento del coche.

-Así, sigue, así...

-Joder, que te pone...

-Joder no pares, tía, que lo haces muy bien. Ufff, como sigas así me voy a correr.

Contemplar sus contoneos de cadera, sus piernas abriéndose todo lo que puede sin quitar los pies de los pedales, verla gemir con la boca entre abierta y susurrando palabras, levantando la cabeza hacía arriba e intentando no cerrar sus preciosos ojazos negros los cuales acentuaban su belleza ese rimmel y eyeliner negros en medio de una carretera llena de coches que se nos cruzaban era todo un espectáculo.

En esos momentos perdimos la noción de la realidad. A ella ya no le importaba si alguien nos podía ver. Si se quedaban con la boca abierta, se escandalizaban o simplemente actuaban con indiferencia ante la escena que estaban presenciando. Yo ya sólo quería cumplir mi misión. Excitarla de tal manera que se corriera y se olvidara del mundo. De los problemas que tenía en su vida. De las preocupaciones que rondaban por su cabeza en su día a día.

-Así putita, así, así... - le susurro mientras ella se deja llevar y yo pongo aún más empeño, expectante en que llegue el tan ansiado momento de su explosión sexual.

-Sí... sigue si... joder... ah...ah... ummm – se desahoga y se relame el labio inferior.

Nos toca otro semáforo pero aunque paramos a ella no le importa quién pueda mirar, y yo no debo parar hasta que explote de placer. Sería mala amiga si lo hiciera. Justo ahora, en ese momento de trance entre la realidad y y sus fantasías.

-Ah... sí... um... ah... joder tía... me voy a correr... me corro... ummm... ah... Sigue... aaaaaaaahhh uufffff.

En medio del éxtasis de su orgasmo cruza un tío por el paseo de peatones que se para justo enfrente de nosotras mirando fijamente con la boca abierta siendo el único que se percata de lo que está ocurriendo entre una señora mayor que pasa con su carro de la compra, un señor mayor que pasea con su bastón mirando al suelo y una mamá que cruza con su hija con una bolsa de la farmacia en la mano.

Yo, la espectadora número uno, la que permaneció en todo momento, la testigo desde sus inicios, aprovecho su momento de excitación y de desconexión con la realidad para quitarme el cinturón y abalanzarme sobre su boca, propagándole una serie de besos con lengua en medio de toda la muchedumbre que circula por las calles de Madrid.

Sin duda fue una buena noche. La mejor de todas.
 
Anunciate
Lorena's Place
Volver
Arriba