Fecha aproximada: Hace un par de meses, justo antes de que se marchara.
Lugar: Su piso a pie de calle, zona Urgel.
Duración del masaje: Una hora, aunque entre besos, charla y demás… se me pasó volando.
Cuerpo: Tiene un cuerpo muy cuidado. Se nota que entrena, pero sin irse al extremo. Proporciones muy agradables, cintura bien marcada y un culo de los que no se olvidan.
Cara: Guapa, con una sonrisa que te desarma. Tiene ese punto entre dulce y juguetona que suma mucho en los encuentros.
Pecho: Operado. Al tac. son agradables, sin sensación artificial. Eso sí, se le nota la cicatriz. Desconozco si es aumento o reducción, la verdad.
Las fotos: No he visto muchas, pero lo que ves en persona está mejor de lo que te imaginas. Nada de sorpresas.
Defectos corporales: No le encontré ninguno. Se cuida y se nota.
Higiene: Todo perfecto. Ducha antes y después, ambientador suave, y ella recién llegada de viaje pero impoluta.
Actitud: Lo mejor del encuentro. Hablando claro, tuve suerte. Me costó pillarla un par de veces y, cuando por fin me contestó, me dijo que acababa de aterrizar desde su tierra natal. Que venía con ganas y que le escribí justo en el momento oportuno. Y la verdad… se notó. Llegó con energía, implicación y muy buen rollo desde el saludo.
Ósculos: Muy buenos. Bastante pasionales desde el principio. Yo iba con ganas también, así que nos entendimos rápido.
Masaje francés: A destacar. Muy bien ejecutado, con ritmo, juego de miradas, sali., pausas… sabe perfectamente cómo mantenerte en tensión sin necesidad de prisas.
Masaje completo: Aunque mi intención era probar el masaje heleno (que va incluido en el precio), fue tal la implicación y cómo fluyó todo que ni lo pedí. Ella cambió posturas, se dejó llevar, me siguió el ritmo e incluso tomó la iniciativa a ratos. Muy entregada. De esas veces en las que ni piensas en lo que “faltó” porque simplemente no lo echas de menos.
Masaje griego: No lo hicimos. Ni salió en la conversación. Estábamos tan metidos en lo otro que se quedó fuera sin más.
Lo peor: Nada.
Repetir: ¡Claro que sí! A ver si vuelve pronto, que se la echa de menos.
Recomendable: 100%. Cuando está con ganas y energía, es una de esas citas redondas que no necesitas adornar. Lo tiene todo para que salgas con una sonrisa.
Relato / Conclusión.
Una vez más decidí salir de mis habituales y bueno, me fue bastante bien.

Como decía, contactarla me costó un par de intentos. Pero cuando por fin me respondió, me comentó que acababa de aterrizar de su país. Y que venía con muchas ganas. Lo cierto es que encajamos bien desde el minuto uno. Fue de esas veces en las que todo fluye, sin pedir nada, sin que tengas que guiar demasiado… y eso se agradece. Desde los ósculos iniciales, que fueron muy entregados, hasta la forma que tiene de moverse en el masaje completo, todo tuvo un ritmo muy natural. El masaje francés se me quedó grabado, porque sabe dosificarlo y no lo hace en piloto automático. Y, como comentaba, ni pedí el masaje heleno porque realmente no me hizo falta. La cita me dejó con ganas de más. No por lo que faltó, sino porque simplemente me lo pasé muy bien. Ojalá vuelva pronto por Madrid, porque repetiría encantado. Es de esas chicas que, si la pillas en buen momento, te hace sentir que acertaste de pleno. Grata sorpresa por fin una masajista que considero a la altura de mis habituales, pero con la putada de que se marchó y no sabemos cuando será la vuelta.
