Buscando clases de conocimientos prácticos del entorno rural, me encontré con la propuesta de esta persona cuyo nombre de latitudes más frías, hace referencia a una mujer de cálidas y agradables propuestas eminentemente prácticas.
La contacté a través de la mensajería habitual que indica en su hilo. Visto que las clases eran todas prácticas y muy interesantes, agendé fácilmente una clase de iniciación al ordeño manual y automático, así como otra de monta clásica.
El día de la clase acudí a su centro. Fácil de llegar en transporte público y discreto. Instalaciones buenas. Avisando de mi llegada, esperé a su respuesta para ir a la clase.
Una vez que ya me dio permiso, entré y me la encontré ataviada con un vestido, el cual permitía hacer un seguimiento con atención de la clase. Hechas las presentaciones, pude comprobar que ella ya estaba preparada para impartir la sesión formativa, pero yo le solicité asearme para que no hubiese problemas higiénicos. Dado que la clase iba a ser de ordeño y monta, prefería quedarme con el traje del rey de tela invisible, (sí ese del cuento...).
Ya metidos en faena, nos dimos unos saludos linguales para ir entrando en situación, seguidamente me dirigí a sus glándulas (naturales), para ir aprendiendo las técnicas de succión de esas zonas sin que mostrase ninguna molestia, me apliqué un rato a cada una de ellas, para luego ir descendiendo a zonas más húmedas y sensitivas a las que me facilitó el acceso. Entre suspiro y suspiro y observando mi técnica, me pareció entender que le gustaba, ya que no se la veía en la necesidad de hacer ninguna apreciación o corrección...una vez que finalicé mi práctica, ella se dispuso a mostrarme la técnica que iba a aplicar; consistente en una iniciación manual para ponerlo firme, mezclado con una técnica lingual desde atrás hacia adelante pasando por las canicas, y terminando en la cúspide o seta, recorriendo el tallo. Este movimiento lo hizo pausadamente un par de veces, antes de que se iniciase la segunda parte del ordeño, que consistió en introducir el miembro en la boca de succión desde la cual, pasando desde breves y lentos movimientos, a otros más rápidos y fuertes que acabaron por sacar la leche para mayor satisfacción, por el trabajo bien hecho por ambos, (acción-reacción).
Efectuadas las limpiezas y recogida de material, pasamos a una agradable charla de geografía, para relajarnos y conocernos un poco más...como me indicó, el programa de clase constaba de dos sesiones prácticas, la antes descrita y la de monta, pasamos a la segunda, que era la monta de yeguas (vamos a definirlo así).
Esta clase lleva implícito el uso de la silla de montar ergonómica, ya que a pelo no se pueden dar las clases por la seguridad de ambos. A lo largo del tiempo programado, dio tiempo a probar diferentes posturas, a cual más atractiva, pasando de la monta clásica, a la monta de la amazona...pasando por la monta desde atrás (no aristotélica) sino en posición de a cuatro. Viendo que me cansaba mucho, y que no iba a alcanzar mi objetivo decidí finalizar la clase, aunque ella estaba dispuesta a seguir haciendo más combinaciones de posiciones para conseguir el objetivo de la doma...pero le pedí bajarse del caballo.
En definitiva, es una gran profesora, valora mucho la práctica y no deja indiferente a nadie, con la depurada técnica que práctica. Me parece una buena opción para salir de la rutina del día a día.