Nombre de guerra: Kiki
Nacionalidad: Vietnamita o china? (El otro anuncio dice vietnamita, a mí me pareció china, pero me da igual, al final son parecidas).
Forma de contacto: WhatsApp / Teléfono. Tiene varios números, pero el último es el 637010950 (el anterior era 604358725).
Hilo profesional: No.
Web profesional:
Fecha aproximada: Junio 2026.
Lugar: Madrid, cerca del metro de Quintana (local a pie de calle).
Instalaciones: Bastante bien, el sitio está genial y tiene aire acondicionado (con el calor que hace se agradece una barbaridad), aunque el baño es pequeñito.
Higiene: Impecable, cero olores y todo limpio.
Precio: Ahora mismo tiene oferta de 60€ media hora / 100€ una hora. Antes estaba a 70€/120€. Me dijo que en breve vuelve al precio normal.
Edad: joven, le calculo unos 22 o 23 años.
Cara: Bastante mona, guapa, con una sonrisa dulce y cara lavada, iba sin maquillar. Sencilla.
Pelo: Moreno y largo.
Cuerpo: Delgadita, piel blanca, súper suave y un cuerpo bien durito. Aspecto juvenil.
Pecho: Naturales, preciosos, bastante grandes para su tipo de cuerpo y bien puestos.
Culo: Pequeño pero prieto. No es el típico culo plano de muchas asiáticas, está bien.
Piercings y tattoos: Tiene varios tatuajes pequeños en los brazos. Sin piercings.
Defectos corporales: Tiene una cicatriz de cesárea en la barriga (aunque por el pecho no lo parece para nada).
Actitud: Algo cortada al principio, pero en la habitación coge confianza enseguida. Es atenta, sonriente y se deja hacer de todo. Excelente disposición.
Conversación: Está aprendiendo español pero te entiendes con ella para lo básico. Nos fumamos un pitillo juntos y tuvimos una charla agradable. Cero relojera.
Besos: Solo picos rápidos, un roce de labios de milésimas de segundo y se apartaba.
Fuma: Sí (conmigo se fumó uno).
Francés: Al natural y buenísimo. Lamiendo la punta, luego hasta el fondo y tragando despacito con bien de saliva. No se olvida de los huevos, los chupa con ganas.
Masaje completo tradicional: Cojonudo. Tiene el ch. estrechísimo y estaba mojada, Cabalga genial (se pone de cuclillas arriba) y en el misionero te aprieta una barbaridad, se nota cómo se contrae. Aguanta perfectamente el ritmo fuerte.
Masaje griego: No pregunté sobre masaje griego, tampoco me interesa.
Lo mejor: Su juventud, lo estrecha que está, el masaje francés al natural
Lo peor: El tema de los ósculos, que no pasa de los picos.
Repetir Sí, sin duda. La próxima vez la quiero poner a 4.
Recomendable Sí, totalmente recomendable por la zona.
Valoración general: 9/10. Una experiencia de puta madre. Si te van las jovencitas delgadas pero con buen pecho y carne en su sitio, cumple de sobra. Aprovechad la oferta antes de que suba.
Llevaba un montón de tiempo buscando asiáticas jóvenes por Madrid, pero últimamente está la cosa difícil. Quitando a Lucía, aquella china de 19 años de Parla con la que estuve hace tiempo y que ya no trabaja, el resto de pisos siempre es el mismo timo: te la venden como una veinteañera y luego te encuentras a mujeres de treinta y largos o pasadas los cuarenta. No sé si se creen que somos gilipollas o que vamos ciegos. Es verdad que las asiáticas tienen una genética de la hostia para la edad y aparentan menos, pero joder, hay cosas que saltan a la vista. Por eso, al ver sus fotos en la web dudé bastante por culpa de estos chascos. Le mandé un WhatsApp, tardó un poco en contestar y me entraron más dudas todavía. Al final me lié la manta a la cabeza y pedí cita con la idea de que, si luego era un fake, pues mala suerte.
El sitio está al lado del metro de Quintana, un local a pie de calle bastante bien montado. Me abrió una mujer mayor y me mandó directo a la habitación. A los dos minutos apareció Kiki y ahí ya respiré tranquilo. Era súper joven, de unos 22 o 23 años, delgadita pero con el cuerpo en su sitio, la piel blanquísima y súper suave. Iba con ropa de calle normal, medirá 1,60 o así, con una cara muy mona y una sonrisa dulce. Se la veía sencilla y algo tímida al entrar.
Me llevó a la ducha, pero como el baño es enano me dijo que no cabíamos los dos, así que me lavé yo primero y luego ella. Al volver a la habitación ya se soltó más y estuvo muy atenta. Nos desnudamos y al lío. Menudo espectáculo de cuerpo: tiene los pechos naturales, preciosos, bastante grandes para ser asiática y muy firmes. Empezó a lamerme los pezones y enseguida fue bajando para ponerse con el francés al natural.
El masaje francés buenísimo. Primero lami. la punta, luego se la tra. entera despacito y con bien de saliva. A mí me gusta el ritmo lento y que disfruten, y ella cumplió de sobra; tampoco se olvidó de los hue., los chupó con ganas y estuvo un buen rato recreándose.
Cuando me preguntó si quería el masaje completo tradicional le dije que sí, gusntes y se tiró ella arriba. Tiene el cho. estrechísimo y estaba empapada. Por cierto, no iba depilada, aunque tampoco tenía un matorral exagerado. Se puso de cuclillas encima de mí, subiendo y bajando, y ver cómo entraba y salía la p. desde ahí arriba era una gozada. Al rato cambiamos al misionero porque estaba cansada. No sé si es escuela o instinto, pero con cada embestida sentía perfectamente cómo su vag. se contraía y me apretaba una barbaridad. Al final le puse las piernas al hombro, le di fuerte un momento hasta el fondo mientras ella gemía y terminé enseguida.
Al terminar nos quedamos charlando un rato agradable. Aunque está con el idioma, te entiendes perfectamente para lo básico e incluso nos fumamos un pitillo a medias. No me pareció la típica relojera que te echa de la cama en cuanto descargas. Miré el móvil, vi que ya tocaba, me di una ducha rápida y me acompañó a la puerta con un "hasta pronto". Esta vez me quedé con las ganas de ponerla a 4. Tiene un culo pequeño pero durito que está bastante bien, no es el típico culo plano que se ve tanto por ahí.
Como único punto flojo, el tema de los ósculos, que solo da picos rápidos de milésimas de segundo, aunque a mí me dio un poco igual porque tampoco soy muy de besar. Como curiosidad, tiene la marca de la cesárea en la barriga y me quedé loco cuando me dijo que tiene un hijo, porque por lo bien puestos que tiene los pechos no lo aparenta para nada.
En resumen: una experiencia de puta madre y totalmente recomendable Para el que busque una chica joven, delgada y fina, es un acierto seguro.