Por difícil que parezca, cada día mejor.
Muchas veces los acontecimientos que se ven repitiendo van perdiendo brillantez y lustre, o nos parecen menos atractivos porque nos acostumbramos y/o dejan de asombrarnos.
Pero no es el caso de estas fiestas. Cada una ha sido única, extraordinaria. Tenemos la suerte de poder disfrutarlas (como seguramente hace 20 años ni imaginábamos en nuestros sueños húmedos que íbamos poder disfrutar en algún momento de nuestra vida), pero gracias a estas chicas increíbles y a Sejo, las podemos disfrutar con la implacable periodicidad de cada cambio de estación, y son (o a mi me lo parecen) cada vez mejores.
Estas vez tras el solsticio de primavera fuimos de nuevo convocados, y por razones personales, que bien lamento, solo pude asistir al turno de tarde, con Amanda, Bianca y Anna. ¿Qué vamos añadir que los que vieneron no sepan y que los que no vinieron se crean?
Así que solo me cabe dar las gracias a ellas y a él. Y destacar que me aparecía (como casi siempre) la mejor de todas la muchas a las que he asistido. El local, genial, la proporcion entre chicas y donantes perfecta. Incluso eran las hembras las que reclaman constante y sonrientemente más madera leche y lluvia, como si vivieran del desierto de Arizona.
Mucho respeto y educación entre todos los asistentes, repartiendo con camaderia las oportunidades aunque no eran escasas.
En fin, solo me cabe repetir mi felicitación y agradecimiento. Incluyendoa todos los asistentes por su camaradería e impecable comportamiento
Hasta el verano!