Cuentan que todo el mundo sin excepción tiene una vida oculta, desde luego yo la tengo, y más de una. ¿Mi padre? Pues digo yo que él la tendría también, pero vamos, que ni idea.
Sobre la adivinanza de hoy trataré de opinar diferente a los demás, unos dirán que la vagina, y otros la boca pues puede igualmente ser el agradable misterio, pero, ¿y si digo la oreja?
Suele gustar que te coman la oreja, el lóbulo parecen labios donde se les susurran palabras de amor y placer, la parte de mojarse es la más complicada de explicar, pero el cerumen tiene sabor a miel. En resumen, las orejas esperan los momentos de placer entre susurros, zalamerías, besos y palabras bonitas.