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Creo que soy un hombre afortunado.
Suelo disfrutar de mis citas, mucho. Aunque la mayoría de las chicas las conozco hace tiempo.
Cuando conoces a alguien por primera vez vas... nervioso.
Por cumplir.
Tiene unos gustos musicales muy buenos. Sabe escribir y sobre todo, seducir.
Ves las fotos (o más bien las habías visto ya), hablas con ella,... y tienes que conocer a ese ángel (o demonio).
La veo cara a cara y me parece guapa. Pero los ojos se van hacia abajo porque lo que veo me parece mejor que en las fotos.
Una vez en la consulta, efectivamente, tiene un cuerpo maravilloso. Con curvas, con una delantera que ya le gustaría al Atleti y una retaguardia que bien quisiera el Madrid.
Fuimos a Francia, al salvaje Oeste, de misiones, en el Audi,...
Creo que lo disfrutó.
Yo, absolutamente. Y si además me dejó uno de esos pocos momentos que no se olvidan, poco que añadir.
Como dije antes, disfrutó siempre.
Pero hay momentos en los que el Mundo se detiene. Que no deseas que terminen nunca.
Estás disfrutando como si fueses a terminar pero sabes que no. No piensas en nada.
Y cuando termina, intentas darle lo que tú acabas de sentir.
Suelo disfrutar de mis citas, mucho. Aunque la mayoría de las chicas las conozco hace tiempo.
Cuando conoces a alguien por primera vez vas... nervioso.
Por cumplir.
Tiene unos gustos musicales muy buenos. Sabe escribir y sobre todo, seducir.
Ves las fotos (o más bien las habías visto ya), hablas con ella,... y tienes que conocer a ese ángel (o demonio).
La veo cara a cara y me parece guapa. Pero los ojos se van hacia abajo porque lo que veo me parece mejor que en las fotos.
Una vez en la consulta, efectivamente, tiene un cuerpo maravilloso. Con curvas, con una delantera que ya le gustaría al Atleti y una retaguardia que bien quisiera el Madrid.
Fuimos a Francia, al salvaje Oeste, de misiones, en el Audi,...
Creo que lo disfrutó.
Yo, absolutamente. Y si además me dejó uno de esos pocos momentos que no se olvidan, poco que añadir.
Como dije antes, disfrutó siempre.
Pero hay momentos en los que el Mundo se detiene. Que no deseas que terminen nunca.
Estás disfrutando como si fueses a terminar pero sabes que no. No piensas en nada.
Y cuando termina, intentas darle lo que tú acabas de sentir.
