Pues con tanta cena navideña se me contractura mucho los hombros y se me hace necesario pasar mas veces por el polígono y visitar a sus buenas masajistas.
Esta vez descubrí a una chica muy jovencita rumana llamada Cristina que se coloca en la primera rotonda según entras en el polígono viniendo de Parquesur.
Es de pelo largo y negro y liso, cara muy maquillada pero muy guapa. Cuerpo menudito, con aspecto teen. No hay pérdida ya que es la única que se coloca allí.
La pregunto si tiene titulación de masajista y fisioterapia a lo que responde afirmativamente y decido coger la tarifa completa por 20 euros para descontracturar.
Primeramente tenemos una conversación oral muy buena... me gustó mucho y lo domina bien, para pasar a continuación al masaje en sí, primero ella encima de mi para poder acceder mejor a la zona de los hombros... no fue especialmente intenso ni destacable así, así que decido a ponerme yo en encima para que pueda localizar mejor las zonas contracturadas. En esta posición mucho mejor, se podía dar mas caña al masaje y así terminamos, ya que me sorprendió el instrumento de masaje que utiliza el cual consta de un orifico bastante estrecho y ajustado que hace las delicias sobre las zonas congestionadas, con lo que te suelta la contractura rapidamente (debo recalcar en lo de estrecho ya que me sorprendió realmente este hecho).
Pues una buena valoración de la masajista, con lo cual seguramente repita en cuanto pueda, ya que últimamente encontraba el polígono desolado y sin muchas opciones.
Y ahora quisiera consultaros por otra masajista que ví ese mismo día dando vuelta por allí. Es una chica de pelo negro y liso, seguramente rumana, con ojos claros me pareció, la he visto con ropa negra que consta de unas mallas negras y una sudadera o abrigo negro con capucha que suele ponerse. Se coloca en la calle San Ezequiel esquina con Piñuecar. La vía bastante solicitada y no tuve ocasión de preguntarla nombre ni nada.