Cierra los ojos…
Deja el mundo afuera.
Aquí solo estás tú… tu cuerpo… y el toque que te invita a sentir más.
Respira profundo…
Siente el calor de las manos recorriendo tu piel, despertando cada sentido, cada rincón dormido.
La piel responde…
El cuerpo se rinde, poco a poco…
Cada movimiento es una conversación silenciosa entre el deseo y la presencia.
No hay prisa.
Solo el tiempo del cuerpo…
El descubrimiento de cada reacción, cada escalofrío, cada suspiro.
Eres presencia, instinto, placer hecho carne.
Permítete recibir… sin resistencias, sin pensar.
Déjate explorar, sentir, expandir.
Este momento es solo tuyo.
Intenso, profundo, íntimo.
Aquí, el toque no es solo un toque.
Es entrega.
Buenos Días.
Estaré trabajando hoy y mañana.
Hoy de 10:00 a 19:00.
Mañana de 10:00 a 16:00.
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