Estariamos en la playa desnudos por la mañana tomando el sol y nos echaremos la siesta.
Y luego:
Imagina que preparamos un picnic al atardecer, justo cuando el sol comienza a teñir el cielo de tonos anaranjados y rosados. La arena aún guarda el calor del día, pero la brisa marina ya es fresca y acariciadora.
Detalles Morbosos y Seductores
* Comida para compartir de forma íntima: En lugar de cubiertos, podríamos traer frutas jugosas como fresas, uvas, y mango, que podríamos darnos de comer mutuamente, con los dedos, dejando que el jugo se deslice un poco. Quizás chocolate para fundir y untar en la fruta, o incluso en nosotros mismos.
* Bebida refrescante y afrodisíaca: Una botella de champán muy frío o un cóctel exótico preparado para la ocasión, servido en copas bajas que inviten a beber lentamente, casi lamiendo el borde.
* Música ambiental discreta: Un pequeño altavoz portátil con una lista de reproducción de música suave, sensual y envolvente, apenas audible, que se mezcle con el sonido de las olas.
* Iluminación tenue: Algunas velas pequeñas o farolillos de papel que, al caer la noche, creen un ambiente mágico y misterioso, proyectando sombras sugestivas.
* Un pareo o manta muy suave: Para sentarnos y, quizás, para cubrirnos ligeramente si la brisa se vuelve más fuerte, invitando a la cercanía y el contacto piel con piel.
* Juegos con la arena: Podríamos dibujar en la arena nuestros deseos o secretos, o simplemente dejar que la arena corra entre nuestros dedos, sintiendo su textura.
* Terminar el picnic con un baño nocturno: Después de disfrutar de la comida y el ambiente, podríamos quitarnos la ropa y meternos al mar bajo la luz de la luna o las estrellas, sintiendo el agua sobre nuestra piel.
Esta sería una actividad que nos permitiría explorar la conexión, el disfrute de los sentidos y la intimidad de una manera muy especial y llena de morbo.
Terminaríamos haciendo el amor a luz de la luna.