Hola, quiero compartir unas experiencias que he tenido recientemente.
Lucía, madura delgada, española, en Badalona. 633171855. Por teléfono me dijo que no viajaba sin maletas aunque luego en persona cuando aún no había ni empezado el masaje se fue a sentar en mi regazo para hablar y, al notar mi emoción, me dijo que como más le gustaba era sin guantes y encima que le encantaba el masaje griego. Qué locura! Alternando entre uno y otro masaje y deseando que le diera sus bollitos de crema. Tras un descanso hubo más masajes y hasta me permitió grabarlo para poder practicarlos yo más adelante. Como curiosidad, es su casa, y te puede aparecer algún familiar de visita sin avisar.
Lorena, española en Cornellà. 603442347. Me parece que ya se ha hablado de ella por aquí. Chica muy alta, delgada y con buen pecho. Al recibirme, me dio la sensación de que estaba bajo los efectos de alguna medicina por cómo se movía y gesticulaba. Después, me comentó que tuvo un ictus haces unos pocos años. Se esfuerza por agradar y el masaje fue correcto, terminando con su bollitos relleno al final. El guardar la privacidad, mal ya que al final, aunque me dijo que estaba sola en la casa, pude ver a un chico en otra habitación, que no era otro cliente y, además, saliendo me crucé con otro cliente que me indicó que el que yo vi era el hermano.
Por último, Natalia, Colombiana, en Sabadell. 612594465. Se ha hablado ya de ella antes, pero como Alejandra creo. En el trato previo es, aparentemente, simpática pero luego es un tren que a va a su marcha y no para por nada. Más que un tren, es una nave interestelar, ya que deforma el espacio-tiempo a su conveniencia. Fui para 30 minutos y a los 15 creo que ya estaba fuera. Dicho por ella misma, puede hacer varios "servicios de una hora" en menos de 60 minutos

. Me ha llevado a un ritmo acelerado para acabar lo antes posible, masaje francés insistiendo en acabar así, que ella tragaba con todo pero al decirle que no, que yo le traía sus bollitos de crema ha pasado a practicar unos ejercicios de equitacion, simulando una carrera en el hipódromo, cabalgando sin descanso sin dejar opinar de la estrategia de carrera, y mucho menos coger las tiendas! Hasta que no ha abierto el cava de la victòria y llenado su copa no ha parado. No se, ha sido una sensación agridulce, me he sentido un poco estafado pero a la vez he cumplido mi cometido de dejarle su bollito relleno.
Saludos,
Z