Hace bastante que Vero estaba en mi radar y al final a su vuelta de vacaciones he conseguido quedar con ella (el retraso siempre por culpa mía ya que con mi trabajo es difícil compaginar con unos horarios normales).
No voy a describirla por que ya lo han hecho los compañeros en innumerables veces.
Quedamos en mi casa aunque me ofreció su sitio, pero ya sabéis como en casa ningún lado.
Llegó puntual y como habíamos acordado baje a buscarla ya que mi urbanización es un poco liosa, ya desde el segundo uno se la ve una persona cercana, tras el tramite administrativo (me gusta así, aunque sea arriesgado, por que los dos podemos ya despreocuparnos de eso y la cosa suele fluir mejor), empezamos con muchos ósculos aún con toda la equipación, que fue desapareciendo poco a poco, directamente pase a saborear ese pequeño tesoro que oculta, que cada vez iba humedeciéndose mas, tras un rato pasamos a dar unas clases de francés, en las que la profesora ponía gran interés en la pronunciación profunda.
Cuando vimos que los dos ya estábamos lo suficientemente preparados para la clase de educación física empezamos con ello, todo surgió de una forma muy natural, hasta que tuve un pequeño incidente y le derrame el batido a la profesora.
Tras un buen rato de charla amena, como si nos conociésemos de toda la vida (a mi edad ya empiezo a valorar muchas facetas que antes parecían aburridas) empezó una segunda clase magistral que se desarrollo muy similar a la anterior, pero en ese caso Vero se situó encima mía para finalizar los ejercicios.
Espero poder verla pronto y de hecho tengo una fantasía que quiero cumplir desde hace bastante y que le propondré ya que pocas chicas creo que sean lo suficientemente implicadas para llevarla a cabo y Vero parece ser de las adecuadas.
Si se cumple dicha fantasía ya os contaré.