Hacía ya tiempo que no pasaba por el polígono, y esta semana me di un rulo por todo él. Para comprobar de primera mano, los cambios acaecidos este tiempo atrás.
De las habituales, solo vi a Perla. La dominicana que ha adelgazado un montón de kilos, y si antes estaba buena, ahora está riquísima.
Me pareció ella cuando pasé por delante y ella también creo me reconoció, así que vuelta a la redonda, y efectivamente era ella.
Me bajé del coche para saludarla y comprobar lo guapa que se ha puesto. De hecho, los dos hemos perdido unos cuantos kilos que teníamos de más. Me comentó que parece ser el polígono vuelve a resurgir, pero muy despacito. Ella no está todos los días, y solo lo hace de 12 a 17 horas aproximadamente.
Yo no podía quedarme mucho tiempo en ese momento, y por eso quedamos en darnos un buen revolcón sin tardar mucho tiempo.
Y al salir del polígono para lavar el coche, me di de frente con Jadilla y Karen, y no tuve más remedio que hacer un pequeño alto para saludarlas. Las dos acababan de llegar y eran sobre las 14:30. Me confirmaron que se quedaban hasta las 20 horas, dependiendo del día. También hicimos una intentona de volver a vernos, sobre todo con la saharaui por ser un valor seguro siempre.
A partir de las 14:15, hay como una desbandada para ir a comer. Y hasta las 15 horas, muchas de ellas no están, o incluso más tarde, sobre todo las que tienen alojamiento en el hotel asador Enrique.
Es el momento de hacer caja, para las menos solicitadas, al disminuir bastante la oferta en esas horas. Bueno para ellas.
Y otro detalle es que empieza a sobrar ropa, por el buen tiempo de estos días de atrás, y algunas lucen el torso bronceado que las hace más lindas aún.
Parece que el polígono se resiste a morir, y veremos como evoluciona el asunto.
La presencia policial, se siente bastante light, ya que solo vi un patrulla de la nacional, circulando despacito y sin interrumpir el trasiego de trabajadoras y visitantes.
Estaremos atentos a este tema por si en cualquier momento, aparecen los munipas, que ellos suelen ser más moscas cojoneras.
En fin, un abrazo para todos y los viejos rockeros nunca mueren, o si lo hacen, siempre sera 10 minutos más tarde.