Noelia, imprescindible.
Llevo un tiempo debiéndole una experiencia a Noelia, no la he escrito porque antes quería repetir con ella, pero en vista de que cada vez que me puedo acercar por allí al final con la que termino repitiendo es con mi masajista favorita, lo mejor será que salde mi deuda con Noelia.
Por si acaso alguien todavía no la conoce, Noelia es paraguaya y lo primero que me sale decir es que en su metro sesenta de estatura contiene un cuerpo espectacular. Está buenísima. Pero si alguien no me cree lo que tiene que hacer es pedir presentación para ver que no estoy exagerando y ya de paso verá su cara y decidirá si le gusta lo que ve.
Pues a pesar de lo buena que está, yo me resistía a conocerla porque soy más partidario de los pechos naturales, pero ante las insistencias de un compañero del foro y sobre todo cuando me informó que la operación había sido para reducir el tamaño, mis reticencias se redujeron mucho, debo señalar que el cirujano hizo un trabajo espectacular, aun así no me atrevía a reservar una hora porque había leído algún comentario de que podía tener días buenos y otros días no tanto. Como sé que hay gente que puede decir que si cansada o no sé qué, les diré que mi cita fue a las 13:00.
El caso es que cuando abrió la puerta donde yo estaba esperando me sorprendió por lo sería que estaba, al no conocerla no le di mayor importancia, aunque llegué a pensar que no le gustaba ni un poquito, pero no deje que me contagiase su seriedad, sino que más bien estuve todo el rato sonriente esperando tener la cita maravillosa que me había augurado el compañero. Cruzamos cuatro palabras intrascendentes, me informó que de Grecia me tenía que olvidar y nada de b en el lado oscuro, acepté sus condiciones, aunque le dije que de ninguna manera renunciaba a muchísimo más que picos, a continuación se acercó demostrándome que había entendido el mensaje, dándome más que picos con la profundidad, intensidad y humedad que a mí me gustan, yo también entendí que la sesión se iba encarrilando en el sentido que yo quería.
Duchita de rigor en la que bajo a visitar a mi amigo. Ya de vuelta en la habitación quiso continuar con su lección de la lengua gala, pero viéndolo buenísima que estaba el que tenía que disfrutar de lo que tenía entre sus manos era yo. Así que después de haber un repaso de las zonas que más me interesaban decidí hablarle íntimamente y con muchísima intensidad. A pesar de mi archiconocida torpeza, en esta ocasión por sus gestos más que evidentes, conseguí el premio gordo.
Como he dicho la sesión terapéutica ya se había encarrilado, pero con el entusiasmo que puso cuando continuó con su lección en la lengua del país vecino, me demostró que mis dudas iniciales eran infundadas.
Con el cuerpazo que Dios le ha dado a esa mujer, sin menospreciar la contribución del cirujano, le pedí pasar al masaje integral número cuatro para poder disfrutar de las impresionantes vistas que ofrece. Tuve que hacer alguna paradita para no terminar antes de tiempo, pero en vista de que no iba a contenerme mucho más le dije que fuera funda para poder terminar donde están pensando.
El porqué de su inicial seriedad, lo desconozco, pero que no le afectase a la hora de realizar su trabajo dice mucho de la profesionalidad de esta mujer.
A quien no la conozca le animo a que disfrute de sus terapias relajantes, estoy seguro que no se arrepentirá. De verdad que quiero repetir con ella, de hecho esa era mi intención del jueves pasado, pero estaba libre mi terapeuta así que...
Disfruten de la vida, que cada día que pasa no vuelve.